La cita con el médico
Como sufría de un fuerte resfriado cierto señor resolvió llamar a un célebre especialista para concretar una consulta.
-El doctor no podrá verle hasta dentro de tres semanas –le informó la secretaria.
-¡Tres semanas! –exclamó el enfermo-, ¿Se da usted cuenta de que para entonces acaso esté muerto?
-¡Oh!, en ese caso puede anular la cita; no le cobraremos nada.